Formación
presencial

El camino del cuerpo

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Con Elisa Molina

Estudié CC de la Educación, luego me incliné hacia el teatro para volcarme de lleno en la terapia psico-corporal. A esto se suma mi proceso personal en el Método Grinberg, mi entrenamiento en Stott Pilates, mis distintas prácticas en meditación del mundo de Osho y Thich Nat Hanh, constelaciones familiares y somatic experience. Todo ello conforma mi estilo y cualidad en el trabajo. Vivo el cuerpo como un regalo inseparable de quien yo soy.

Calendario

De febrero 2023

a julio 2023

Frecuencia mensual

Comienza: 4 Feb

Horario

Sábado 10:00 h
Domingo 10:00 h

Duración 7

horas

Precio

120€ / modulo
Oferta: 600€*
* Curso completo (6 módulos)
Incorpora el trabajo corporal en tu terapia, experimenta la unión cuerpo, mente y emociones, o utiliza el cuerpo como herramienta de desarrollo personal. Ésta es tu formación, te ofrezco más de 25 años de experiencia..

“Si no tratamos el cuerpo y la mente como unidad seremos incapaces de comprender y sanar el trauma en profundidad”

—Peter Levin

El Camino del Cuerpo es una formación esencialmente experiencial con un sustento teórico que ofrece explorar y aprender a focalizar el trabajo terapeútico en el cuerpo, en el que te ofrezco más de 25 años de experiencia realizando sesiones individuales y formándome en trabajo corporal.

También es un proceso holístico de transformación donde aprendes nuevas y poderosas herramientas para acompañar procesos de regulación, sanación y empoderamiento de otras personas a la vez que evolucionas en tu propio desarrollo.

Además es una forma estructurada de aprender a través del cuerpo usando diversos ejercicios energéticos, el tacto, los movimientos, la respiración, la palabra, la comunicación no verbal y la atención, cuyo objetivo último es explorar profundamente lo que nos sucede interiormente (neurocepción).

Para ello nos ejercitamos en llevar más y más atención al cuerpo con el fin de tomar mayor consciencia de nuestras sensaciones corporales internas (interocepción), pero también de comprender cómo nos afecta la experiencia externa. Ello implica parar nuestros automatismos mentales y entrar en contacto con la realidad del cuerpo, con lo que nos sucede en cada momento, tal y cómo nos sucede. Es éste contacto con “lo real” del cuerpo el que ofrece la posibilidad de digerir e integrar las experiencias traumáticas.

El cuerpo tiene su propia manera de expresar lo que le sucede. Todas aquellas vivencias que nos superan y no podemos integrar quedan registradas en el cuerpo a modo de tensiones, posturas fijas, sensaciones físicas, movimientos congelados…

Parte del aprendizaje implica aprender a explorar nuestro mundo sensorial interno, nuestra interocepción. Observamos nuestras sensaciones corporales internas como el rastro que dejaron en el cuerpo experiencias traumáticas y no integradas del pasado. Aprendemos a trabajar con ellas de manera que puedan ser digeridas e integradas y el sistema nervioso se auto-regule restaurando la conexión cuerpo-mente, la conexión de la persona con su poder interno, con las demás personas y con su entorno.

Cada día más personas ilustradas en conocimientos psico-corporales aseguran que lo que se ha llamado “inconsciente” se aloja en el cuerpo. En el cuerpo residen nuestras experiencias y memorias pero también nuestros recursos y capacidades. Durante todo el recorrido de la formación se exploran estas dos vías.

Sucede también que a lo largo de los años vamos adoptando todo tipo de patrones de conducta automáticos que van condicionando y moldeando nuestra expresión y expansión personal. Estos patrones automáticos se instalan y graban en el cuerpo en forma de tensiones, malas posturas, bloqueos energéticos, contracturas y en una manera fija de utilizar y mover el cuerpo. Muchos de los síntomas que desarrollamos con los años como dolor crónico, ansiedad, problemas digestivos, cansancio crónico, sensación general de des-empoderamiento y desconexión son una consecuencia de estos procesos.

En la formación aprendemos a utilizar diferentes formas de tacto de manera que, por una parte, el tacto va a ayudar a acceder a memorias corporales y patrones antiguos relacionados con experiencias difíciles no integradas, con el objetivo de completar el proceso de autorregulación y poder integrarlas. Y por otra, se aprende a utilizar el tacto para activar o despertar recursos corporales internos. El tacto y el contacto son poderosas herramientas de co-regulación, nuestro sistema nervioso se auto-regula al entrar en contacto con otra persona (teoría Polivagal).

El Camino del Cuerpo te enseña a fusionar en terapia cuerpo y mente: tomar consciencia de tus posturas y movimientos automáticos, soltarlos, integrar tu pasado, gestionar tus emociones, regular tu sistema nervioso, recuperar tu energía vital, restaurar tu salud, recobrar tu confianza… son algunos de los beneficios que pueden llegar.

Primero tienes que experimentar el proceso en ti para poder integrarlo y enseñarlo en tu consulta. Saber utilizar e integrar el tacto, el cuerpo y la atención en el contexto terapéutico es a la vez un reto y una gran herramienta.

El Camino del Cuerpo es un complemento para psicólogos, terapeutas, masajistas, fisioterapeutas, que quieran ampliar sus conocimientos y profundizar en la experiencia cuerpo-mente-emociones. También es muy válido para las personas interesadas en profundizar en su desarrollo personal o para aquellas que quieran iniciarse en terapia corporal.

Programa

  • Aprender conceptos clave para el trabajo.
  • Ejercitarse en lecciones básicas: habilidad de resistir, contraer, soltar, relajar.
  • Formas fundamentales de tacto y su desarrollo.
  • Análisis de la postura corporal.
  • Conseguir niveles altos de atención en el propio cuerpo y en el de los clientes. Presencia. Amplificar la percepción corporal: interocepción y exterocepción.
  • Aprender a regular el sistema nervioso
  • Reconocer y desactivar distintos patrones corporales.
  • Reconocer memorias corporales y aprender a gestionarlas
  • Gestionar emociones: rabia, tristeza, dolor emocional, miedo…
  • Estimular y activar el cuerpo para que el cuerpo se reequilibre por si mismo.
  • Activar recursos corporales internos
  • Entrenarse en permitir que la energía fluya por el cuerpo.
  • ¿Qué necesita mi cuerpo en este momento? ¿Qué necesita el cuerpo del cliente en este momento?

Avanzamos por módulos

Trabajamos tomando como base los cuatro elementos de la naturaleza, aire, fuego, agua y tierra. Cuatro elementos, cuatro energías distintas, cuatro movimientos.

  • Módulo I Bases: 4 y 5 febrero
  • Módulo II Fuego: 4 y 5 marzo
  • Módulo III Tierra: 1 y 2 abril
  • Módulo IV Agua: 6 y 7 mayo
  • Módulo V Aire: 3 y 4 junio
  • Módulo VI Integración: 1 y 2 julio

Qué dicen los participantes de la formación

La experiencia de la formación de El Camino del Cuerpo es más que un masaje, más que un momento de meditación, más que soltar el cuerpo bailando con determinadas consignas… Para mí ha sido una exploración interna, muy profunda, de límites y apertura de paisajes nuevos donde sentir, recordar, observar, estar en el presente…, dando un paso muy valioso en el autoconocimiento. Además, Elisa Molina propicia charlas e intercambios cálidos, auténticos, junto con conocimientos teóricos amenos, a veces muy sorprendentes. Es una experiencia muy recomendable. ¡Seguiré avanzando por este Camino!

—Christian

Ahora soy más consciente de mi cuerpo, me doy cuenta más a menudo de las posturas que adopto automáticamente para no sentir rabia, miedo, cosas desagradables como cicatrices físicas y emocionales y que al cronificarse me están produciendo síntomas físicos y enfermedad.

—Ana

He estado en bastantes cursos pero este me ha encantado, mágico lo define mejor; diferente en la forma de relajarte y estar centrada. La organización fluida y amena. Teoría la justa y muy claras las prácticas. AMOR en la facilitadora (Elisa Molina), que contagia al grupo lo que se expresa en amabilidad, empatía y diversión en el grupo. Muy recomendable.

—Nacha

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